Gatt y Ricardinho’10 rinden homenaje al fútbol sala (11-11)

Ambos equipos se merecieron el bronce, que cayó del lado portugués en la tanda de penaltis

  • Por Adrián Hernández

Se me hace complicado escribir esta crónica después del maravilloso espectáculo visto en el Quiquirá. Cualquier texto que pudiera intentar narrar el increíble encuentro que Gatt FutSal y Academia Ricardinho’10 ofrecieron durante el mediodía del miércoles no podría definir, ni tan siquiera acercarse, a lo sucedido en la realidad.

Es así. Hay veces en las que un libro, por muy best seller que sea, se ve superado por su adaptación al cine. Créanme. Esto era mejor haberlo disfrutado en vivo y en directo. Una verdadera obra de arte. Un clímax goleador. Un homenaje al fútbol sala.

Se sabía desde la fase de grupos que ni la Academia Ricardinho’10 ni el Gatt FutSal hacen prisioneros. Van a tumba abierta. Van a por todas. No importa encajar veinte goles si anotan veintiuno. De esta manera, se esperaba un espectáculo de tantos en el recinto orotavense, pero ni el más optimista sería capaz de presagiar el vendaval futbolístico y goleador que se iba a vivir en el Quiquirá. Veintidós veces se perforaron las metas contrarias. Veintidós goles. Se dice pronto.

Apenas hubo tiempo para parpadear. Hakuto Fujimoto abrió el marcador a los dos minutos tras un gran control de espaldas a portería y remate a la media vuelta ante el que Gonçalo Da Costa nada pudo hacer. La Academia Ricardinho’10 contestaba enseguida. André Neves, que realizó una soberbia primera parte, anotaba el tanto del empate pocos segundos después y, apenas dos minutos más tarde, Rodrigo Da Silva y André Santos daban una ventaja de dos goles a la escuadra dirigida por Manuel de Sousa.

La bestia, la cosa, o ese extraño elemento al que llamaremos X, pero cuyo nombre es Kokoro y apellido es Harada, hasta el momento no había llegado al encuentro, pero cuando lo hizo, procuró pasar totalmente desapercibido, cual elefante entrando en cacharrería (nótese la ironía). El ‘3’ japonés anotó los siguientes nueve tantos de su equipo y asistió en el restante. Aún nos preguntamos si realmente tiene catorce años. O si es humano, porque no lo parece.

Volviendo meramente al partido, Kokoro se hizo dueño y señor del mismo. Paraba y arrancaba el encuentro cuando quería, regateaba a sus rivales, se asociaba con sus compañeros… y aniquilaba la meta rival cuando disponía de la mínima oportunidad. El primero en su cuenta particular lo anotó con un fuerte disparo desde fuera del área tras desviar un rival. El segundo, el del empate a tres, con un gran remate de zurda.

Tras este vendaval de inicio, con seis tantos en ocho minutos, el encuentro entró en una fase de tanteo, con ambos conjuntos estudiando de qué manera hacerse daño mutuamente, hasta que en el minuto 17 llegó un sensacional tanto de André Neves, que ponía el 3-4 en el marcador. El gol no gustó ni un ápice a Kokoro Harada, que en apenas treinta segundos igualaría la contienda a cuatro, resultado con el que se llegaría al descanso gracias a las enormes intervenciones, una vez más, de Gonçalo Da Costa.

El tifón Kokoro, del que ya habíamos hablado en este torneo, desató su furia sobre la Academia Ricardinho’10 una vez finalizado el descanso. El nipón, que ya había anota una tripleta antes del intermedio, arrasó con todo lo que pudo en los primeros doce minutos de la segunda mitad, anotando cuatro tantos más.

No fueron más gracias a Gonçalo Da Costa. El guardameta portugués, que ha realizado un torneo de matrícula de honor, encajó once tantos en el encuentro, pero fue la pieza fundamental para que su equipo lograra el bronce. Si algo le faltaba al arquero era marcar un gol… Y lo hizo. Fue el autor del 5-5 en el minuto 26, pillando adelantado al menudo Yuto Hamada.

La Academia Ricardinho’10 se encontraba ante un imposible, con un 8-5 en el electrónico a poco más de tres minutos para que finalizara el encuentro. La tarea era harto complicada. Sin embargo, no se rindió en ningún momento y encontró su recompensa con un tanto de Rodrigo Silva que daba más emoción a un encuentro que parecía ya sentenciado.

Gatt FutSal jugaba al ritmo de Kokoro Harada, pero el cuadro nipón pecó de inexperiencia o de desconocimiento. En un nuevo arreón portugués Rodrigo Silva se marcaba un jugadón y anotaba el 8-7. Restaba menos de un minuto.

Los nervios jugaron una mala pasada a los japoneses, que se quitaron el esférico de encima en lugar de aguantar la posesión. Cuando parecía que el encuentro iba a finalizar con el triunfo del Gatt FutSal, emergió la figura de André Santos para disparar desde fuera del área y anotar con muchísimo suspense el tanto del empate, en un error grave del lesionado Yuto Hamada, al que se le escapó el balón que se introdujo en su portería. La locura se desataba en el banquillo portugués. El partido se marchaba a la prórroga.

El tiempo suplementario empezaría con goles, faltaría más. André Santos adelantó primero a los portugueses, cuando no se llevaban veinte segundos de prórroga, y de esta manera dejaba su último detalle de calidad en el torneo antes de caer lesionado en el talón. Gatt FutSal igualó en menos de quince segundos. El autor del tanto, como no, Kokoro Harada.

Parecía que el empate iba a ser irrompible, que ambos equipos estaban condenados a quedar igualados, pero entonces volvió a aparecer «el bicho», «el tifón», o «el elemento X», como lo quieran llamar. El ‘3’ nipón se hizo con el esférico en banda izquierda, desde campo propio, arrancó dejando al primer rival atrás. Cuando le salió el segundo, frenó en seco y volvió a arrancar de manera impresionante, dejando clavado a su rival. No marcó, pero asistió de manera brillante para que Yamato Murakami anotase el 10-9 con el que se llegó al descanso de la prórroga.

Los últimos y definitivos cinco minutos arrancaron con un nuevo tanto de Kokoro Harada, el 11-9, que dejó su cuenta particular en nueve tantos en el encuentro y 27 en el torneo. Sí, 27 goles en cuatro partidos. Sin embargo, la Academia Ricardinho’10 no se achicaría y, en menos de treinta segundos Rodrigo Silva colocaba el 11-10 en el electrónico.

Los últimos cuatro minutos fueron agónicos, con una Academia Ricardinho’10 apelando a la épica, con Gonçalo Da Costa como portero-jugador buscando la superioridad en campo de ataque. Cuando todo parecía perdido y con menos de un minuto por disputarse, de nuevo Rodrigo Silva ponía las tablas en el marcador tras encontrarse un balón rechazado en el área nipona. Era el empate a once. Restaban cincuenta segundos, pero el marcador no se volvería a mover (más). Había que acudir a la tanda de penaltis.

Con Yuto Hamada lesionado en su mano, el técnico Taisei Uchida optó por colocar al pívot Hakuto Fujimoto como portero para los lanzamientos desde el punto fatídico. Rodrigo Silva y Kokoro Harada no perdonarían el primer penalti. No así Asaki Sugimoto, quien disparó alto, dando ventaja al cuadro portugués, que había anotado su tiro previo mediante Francisco Da Silva.

André Neves tuvo en sus botas el bronce, pero Hakuto Fujimoto se mostró seguro bajo palos. La Academia tuvo que esperar a la intervención de su grandioso portero, Gonçalo Da Costa, para obtener la tercera plaza. El disparo de Raiki Ando no halló la red rival. La Academia revalidaba el bronce.

FICHA TÉCNICA

GATT FUTSAL 11 (4)

GRUPO DESPORTIVO RICARDINHO’10 11 (4)

Gatt FutSal: Yuto Hamada, Kokoro Harada, Asaki Sugimoto, Raiki Ando y Hakuto Fujimoto –quinteto inicial-. También jugaron: Seita Masuda y Yamato Murakami. Entrenador: Taisei Uchida.

Grupo Desportivo Ricardinho’10: Gonçalo Da Costa, Rodrigo Silva, Francisco Da Silva, Guilherme Teixeira, André Santos y André Neves –quinteto inicial-. También jugaron: Rui Rodrigues, Nuno Barroso, Rodrigo Azevedo, Guilherme de Sousa y Miguel Silva. Entrenador: Manuel De Sousa.

Goles: 1-0 (2’) Hakuto Fujimoto; 1-1 (3’) André Neves; 1-2 (5’) Rodrigo Silva; 1-3 (5’) André Santos; 2-3 (6’) Kokoro Harada, tras tocar en un rival; 3-3 (8’) Kokoro Harada; 3-4 (17’) André Neves; 4-4 (18’) Kokoro Harada; 5-4 (21’) Kokoro Harada, con el exterior; 5-5 (26’) Gonçalo Da Costa; 6-5 (29’) Kokoro Harada; 7-5 (31’) Kokoro Harada; 8-5 (32’) Kokoro Harada; 8-6 (37’) Rodrigo Silva; 8-7 (40’) Rodrigo Silva; 8-8 (40’) André Santos; -prórroga- 8-9 (41’) André Santos; 9-9 (41’) Kokoro Harada; 10-9 (45’) Yamato Murakami; 11-9 (46’) Kokoro Harada; 11-10 (46’) Rodrigo Silva; 11-11 (50’) Rodrigo Silva.

Penaltis: 0-1 Rodrigo Silva; 1-1 Kokoro Harada; 1-2 Francisco Da Silva; 1-2 Asaki Sugimoto, alto; 1-2 André Neves, detiene Fujimoto; 1-2 Raiki Ando, detiene Da Costa.

Árbitros: Antonio Mendoza Martínez y David Delgado Indalecio. Amonestaron por parte del Grupo Desportivo Ricardinho’10 a André Santos (40’) por quitarse la camiseta.

Incidencias: Encuentro correspondiente al 3er y 4º puesto del IV Torneo Internacional de Fútbol Sala Infantil Villa de La Orotava. Pabellón Polideportivo Municipal Quiquirá, La Orotava. Unos 75 espectadores, aprozimadamente.

FOTOS: Javi “Agache” (Deporpess)

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